miércoles, 17 de agosto de 2011

EL COMETA ELENIN SE ACERCA (17/08/2011)

Algunos leerían este título con una música de terror sonando en su mente porque tal vez han escuchado ó leído las sandeces propaladas por los mismos charlatanes de siempre que nunca cesarán en su intento de buscar la atención de los poco informados. Sin embargo, muchos de nosotros, astrónomos aficionados y profesionales, esperamos su llegada con expectativa y esperanza de un buen espectáculo. Cuando el cometa Elenin fue descubierto a menor distancia que Júpiter, por su dirección y brillo se pensó inicialmente que daría un gran show comparado con el que nos dio el gran cometa Hale-Bopp hace varios años, sin embargo conforme se ha ido acercando, su brillo no ha aumentado en la medida de lo esperado y quizá no pase de ser un buen cometa para binoculares, pero nada espectacular. Leí un artículo de la Nasa sobre el cometa C/2010 X1 Elenin (su nombre oficial) y me pareció adecuado pasarles algo de lo que dice: El cometa alcanzará su máximo brillo alrededor del 16 de Octubre del 2011, cuando se encuentre a 35 millones de kilómetros, su menor distancia a la Tierra en su paso alrededor del Sol. El cometa pasará 90 veces más lejos que la Luna, sin la menor posibilidad de impacto y con una masa tan pequeña que no puede afectar gravitacionalmente ni a la Luna ni mucho menos a la Tierra. Si diámetro estimado es de unos 4 kilómetros y su masa equivalente a la de una pequeña montaña. Uno de los buses de transporte público produce mayor atracción gravitatoria sobre la Tierra que el cometa a la distancia en que se encontrará en esa fecha.
El cometa se compone esencialmente de los mismos compuestos de los otros cometas: mayormente hielo, gases condensados tales como amoníaco, metano y dióxido de carbono, y otros compuestos aglomerados en forma fofa, poco compactados, de tal manera que la simple fuerza de la radiación solar y la presión de los gases evaporados por el calentamiento al acercarse al Sol va desprendiendo partículas y chorros que son los que forman la cabellera y la cola de los cometas. ¡Si el cometa no tiene fuerza gravitatoria para detener tales partículas y gases, imaginen que fuerza podría tener para afectar la Tierra ú otros cuerpos a través de grandes distancias!
En resumen, el cometa Elenin no es una estrella de ningún tipo (ni marrón ni negra ni de otro color), no es un asteroide ó trozo de planeta desconocido. No afectará a la Tierra ni a la Luna, ni a los seres humanos. No trae ningún tipo de amenaza para las mujeres embarazadas ni es augurio de pesares para el 2012, es un simple y común cometa que sólo nos traerá algo de alegría a los que gozamos observando a los cometas y a los demás astros.
La madrugada del 17 de octubre próximo podríamos verlo de magnitud 6 ó 7 con binoculares en la constelación de Cáncer. Tal vez no sea visible a simple vista y requiera de un lugar despejado, muy oscuro y sin polución luminosa. Si llegara a aumentar su brillo hasta una magnitud más brillante que 6 (mi esperanza), tal vez lo podamos ver como en la imagen adjunta, simulada con el software Starry Night para las 3 de la mañana del 17 de octubre, visto desde Lima. El manchón de estrellas de la derecha es M44, El Pesebre ó Colmena de Abejas. La estrella brillante hacia donde parece apuntar la cola del cometa es Polux, y la otra brillante a su izquierda es Castor, ambas las estrellas más brillantes de la constelación de Geminis, los Gemelos.

martes, 22 de marzo de 2011

UNA SÚPER LUNA LLENA (21/03/2011)

Un titular en la primera página de la edición del Domingo 20 de Marzo del 2011 de “El Comercio” de Lima dice “SUPER LUNA SE LUCIÓ A LO GRANDE – El mundo pudo apreciar de cerca a su satélite”. En el interior se dice “… por primera vez en 18 años la Luna alcanzó su punto máximo de acercamiento a la Tierra, llamado perigeo…”. ¿Cuántos notaron la diferencia de tamaño de la Luna Llena el día del gran acercamiento (el 19/03) respecto a otras Lunas Llenas? Seguro que ninguno. Aunque en Lima el cielo estuvo nublado, si se hubiera visto la Luna no se hubiera notado la diferencia a menos que su diámetro hubiera sido medido a través de un instrumento adecuado.

El efecto de la prensa y los medios es tremendo y puede servir para difundir ignorancia ó para educar a los menos educados. ¿Cuál es la realidad?
La Luna se mueve alrededor de la Tierra siguiendo una órbita elíptica que la lleva en su punto más alejado a 406,700 km de su centro, y en su punto más cercano a 356,400 km. Este recorrido lo hace en 27.3 días. Este es el llamado período sidéreo.
Sin embargo, como en ese mismo tiempo la Tierra se ha movido en su órbita alrededor del Sol, el recorrido entre los puntos en que observamos exactamente la misma fase de la Luna es de 29.5 días, el llamado período sinódico. Es decir, si pensamos en la Tierra como un punto inmóvil en el espacio, la Luna regresa al mismo lugar de su órbita cada 27.3 días (dejemos de lado las perturbaciones naturales y regulares del Sol que hacen variar los tiempos y distancias). Pero el movimiento relativo entre la Tierra y el Sol cambia la perspectiva de la iluminación de la Luna y crea las fases que conocemos. Con ese movimiento relativo, las fases de la Luna se repiten cada 29.5 días. Esto significa que la Luna se encuentra en el punto de su órbita más cercano a la Tierra una vez cada 27.3 días, pero luego de cada 27.3 días, el aspecto ó fase que vemos no es el mismo.
Lo que gozamos hace un par de días fue la coincidencia de ver la Luna en su fase Llena coincidiendo (kilómetros más ó menos) con el punto de máxima aproximación a la Tierra. En esta ocasión la Luna Llena ocurrió cuando su centro se encontraba a 356,576.9 km del centro de la Tierra. La última vez que la Luna Llena ocurrió a semejante distancia fue en 1993. Sin embargo, a lo largo de un año cualquiera la Luna Llena puede hallarse en diferentes ubicaciones de su órbita y por tanto puede ocurrir cerca al apogeo ó al perigeo, como se muestra en la Tabla adjunta.
Puede verse que estará en su punto de máximo alejamiento el 12 de Octubre.

En el Perigeo la Luna Llena se muestra con un diámetro 14% mayor y con 30% mayor luminosidad que cuando ocurre en el Apogeo. Pero, ¿es posible que notemos la diferencia a simple vista? De un día al siguiente podemos decir que el cielo ó la Luna están más ó menos luminosos por efectos meteorológicos, pero la distancia de la Luna en un día no varía sustancialmente (unos 3,000 km) como para notar el cambio real. Y una misma noche de Luna Llena nos parece que la Luna al salir es más grande que cuando está en el cenit (el efecto llamado “Ilusión de la Luna Llena”). ¿Cómo entonces podríamos notar diferencias entre el tamaño y la luminosidad entre dos Lunas Llenas separadas por meses ó años, si no usamos instrumentos para la comparación? Creo que no es más que el efecto de la espectacularidad de la noticia. Les pongo un reto: guarden en su memoria lo que vieron en la Luna Llena reciente y vuelvan a observar el 12 de Octubre de este año, cuando la Luna Llena ocurrirá muy cerca del apogeo (el punto más distante) y digan honestamente si notan diferencia a simple vista. Pero sí estoy seguro que lo notarán de inmediato con un telescopio. Espero que ambos lo veamos.

Entonces, fue una gran oportunidad para que la gente vea hacia arriba y piense en la Astronomía, lo que me sirve también para escribir una nueva nota de “Un Minuto…”. Lamentablemente también fue oportunidad para los agoreros e ignorantes que gozan con crear suspenso y zozobra entre el público menos informado: dijeron que la cercanía de la Luna podría estar relacionada con el Terremoto de Japón y que habría que esperar otros terremotos más fuertes en estos días. ¡Qué farsantes! Lo que me apena es que un medio televisivo entreviste a uno de estos farsantes en vez de recurrir a un científico que ilustre en vez de aumentar la ignorancia de la gente.

jueves, 3 de marzo de 2011

EL EXPERIMENTO DE MILLER Y UREY (03/03/2011)

Soy Ingeniero Químico y he visto varias veces la serie Cosmos, entonces me resulta fácil comprender y tener siempre presente las posibilidades de aparición de la vida en la Tierra después de conocer los resultados del Experimento de Miller-Urey. Esto surgió hace un par de días cuando un alumno comentó que tal vez la vida en la Tierra vino del espacio. Yo creo que se formó aquí, y en mi comentario hablé del Experimento de Miller-Urey como cosa sabida y estándar, pero mis interlocutores jamás habían escuchado ó leído sobre ese experimento. Decidí, entonces, que debo escribir sobre él y aquí voy.
En los años 50 del siglo 20 hubo gran discusión sobre cómo apareció la vida en la Tierra. Para poner a prueba la opinión del más respetado especialista del tema en esa época, Alexander Oparin, de que la vida apareció a partir de reacciones químicas entre sustancias inorgánicas simples existentes en la Tierra de hace miles de millones de años, el estudiante de la Universidad de Chicago, Stanley Miller, realizó junto a su profesor, Harold Urey el siguiente experimento que lleva su nombre: en un gran matraz de laboratorio colocaron los componentes que se suponía que existían en la atmósfera primitiva de la Tierra, es decir metano, amoníaco, hidrógeno y vapor de agua, y los sometió a descargas de alta tensión (60 mil voltios) y ciclos repetidos de condensación y evaporación. Tras unos días de operación en las paredes de vidrio del matraz aparecieron manchas marrones conteniendo aminoácidos y otras moléculas orgánicas que son componentes básicos de las células. Miller y Urey demostraron así que fue posible la formación natural de los elementos básicos de la vida, aunque de allí a la aparición de las primeras células hay aún un largo trecho hasta ahora no explicado ni determinado.

La aparición de la vida en la Tierra y en el Universo es un debate interesante que puede ser muy acalorado. Existe una teoría que dice que las primeras células vinieron en meteoritos procedentes del espacio y que éstas se desarrollaron en las condiciones favorables de la Tierra. Eso presupone que se crearon en otro mundo y que allí hubo mejores condiciones que en la Tierra, sin embargo no hay evidencia de que exista ó haya existido otro lugar en el Sistema Solar con mejores condiciones de vida que en la Tierra, ó que la vida aún exista allí. En Marte existen evidencias de que en el pasado pudo tener condiciones favorables para la vida, pero el tiempo que duraron estas condiciones parece haber sido muy corto para sustentar vida, aunque el futuro tal vez nos permita mayores conclusiones. En Titán, satélite de Saturno, existe una atmósfera cuya composición se supone es parecida a la que existió en la Tierra de los primeros tiempos, pero la temperatura promedio es muy baja en la superficie, -179ºC. Quizá esas condiciones mejoren dentro de unos 4 mil millones de años, cuando el Sol en su fase de Gigante Roja eleve su temperatura.
Lo que creo que sí es cierto, es que en los miles de millones de galaxias, con miles de millones de estrellas cada una, y con miles de millones de posibles planetas, es muy probable que muchos de aquellos mundos puedan albergar condiciones favorables para la vida durante el tiempo suficiente para prosperar y llegar a ser inteligente, sin embargo este es otro tema apasionante que trataré en otra ocasión.

martes, 4 de enero de 2011

El Rayo Verde

Hace un par de días unos amigos y yo tuvimos una caminata frente al mar y nos sorprendió una puesta de Sol mientras observábamos personas practicando parapente en el acantilado. Mientras observábamos al Sol sumergirse en el ancho océano uno de mis amigos preguntó “¿Han visto alguna vez el Rayo Verde? ¿Saben cómo se forma?”. Intenté una explicación que trataré de reproducir aquí. El Rayo Verde es un raro fenómeno observado durante una puesta de Sol y se produce debido a la refracción de la Luz.
Al atravesar capas de materia de diferente densidad la luz cambia de dirección, un fenómeno llamado refracción. Lo vemos de manera cotidiana cuando una cuchara dentro de un vaso de agua parece estar quebrada: la luz se refracta al pasar del agua más densa hacia el aire menos denso. Lo mismo pasa con la luz cuando atraviesa capas de aire más denso como el que se encuentra junto al horizonte. Cuando observamos el Sol al ponerse, en realidad su ubicación se encuentra más abajo del horizonte aunque lo veamos recién tocando el mar. Al momento de la puesta de Sol la posición aparente del Sol puede estar hasta medio grado (casi su tamaño aparente) por encima de su posición real.

La refracción de los rayos de luz es de diferente magnitud para diferentes colores: el azul se refracta más que el verde y el amarillo, y estos se desvían más que el rojo. Teóricamente debiéramos ver el color azul del Sol como lo último que se oculta tras el horizonte, sin embargo conforme se reduce la visibilidad del día nuestros ojos, que son menos sensibles al azul que al amarillo y rojo, no llegan a captar plenamente los colores del crepúsculo. Cuando el horizonte está despejado la luz azul se confunde con el azul del cielo y el color verde es más tenue, así sólo nos queda el amarillo y rojo que son los que predominan. Sin embargo, en un momento muy breve, el globo rojo desaparece y nos deja sólo un resplandor verde reducido y de corta duración. ¡Ese es el Rayo Verde!
Para observar el Rayo Verde necesitamos algunas condiciones: el horizonte debe estar despejado y transparente y nuestro alrededor oscuro, ayuda que justo sobre la capa transparente del horizonte se encuentre otra más densa que reduzca el color rojo-amarillo y permita que sobre ella se magnifique y aprecie el color verde. Esta segunda capa invierte el orden de refracción de los rayos de luz y nos ofrece el ansiado y elusivo espectáculo.

Se dice que si una pareja observa el Rayo Verde con sentimiento sincero, encontrarán ambos el amor verdadero que durará para siempre. Pero, ¿por qué tiene que ser este un fenómeno tan raro? En verdad, el Rayo Verde puede verse de otras maneras: a cualquier altitud, desde los aviones, con el Sol tras nubes gruesas ó detrás de las montañas, inclusive con la Luna, Venus ó Júpiter. En todos los casos el fenómeno es exactamente el mismo: la refracción diferencial de la luz en sus diferentes colores. Yo nunca he visto uno a la puesta de Sol, pero si tuve la ocasión de ver un día una hermosa coloración verde entre las nubes desde el horrible cielo de Lima. Ese día estaba solo.